¿El azafrán mejora el ánimo? Lo que dice la ciencia (y lo que no)

Durante siglos se dijo que el azafrán ‘alegra el espíritu’. Hoy hay decenas de ensayos clínicos que lo estudian. Como nutricionista, te cuento qué han encontrado sobre el azafrán y el estado de ánimo, sin exagerar.

Una creencia muy antigua

En la medicina tradicional persa, el azafrán se usaba para levantar el ánimo. Durante mucho tiempo fue solo eso: una tradición. En los últimos veinte años, la ciencia empezó a ponerla a prueba.

Qué han encontrado los estudios

Hoy existen más de 30 ensayos clínicos sobre azafrán y estado de ánimo. Las revisiones más recientes coinciden en tres puntos:

En personas con síntomas depresivos leves a moderados, el azafrán reduce esos síntomas más que un placebo.

En varios ensayos, su efecto fue comparable al de algunos antidepresivos habituales, con menos efectos secundarios.

Una guía clínica internacional de 2022 lo considera una opción «recomendada provisionalmente», siempre como complemento y dentro de un tratamiento profesional.

Lo que la ciencia todavía no dice

Aquí viene la parte honesta. Los estudios usaron azafrán en cápsulas, en cantidades medidas, todos los días durante semanas. No estudiaron el arroz con azafrán del domingo.

Además, muchos ensayos son pequeños y se hicieron en Irán, el mayor productor del mundo. La revisión más reciente, de 2026, encontró mejoras en lo que sienten los propios participantes, pero no en la evaluación de los médicos. Hacen falta estudios más grandes.

Entonces, ¿para qué sirve en tu cocina?

Para lo que siempre ha servido: dar color, aroma y sabor. Un plato bien hecho, compartido en la mesa, también cuida el ánimo, aunque eso no salga en los ensayos.

Un aviso importante

Si tienes síntomas de depresión, habla con un profesional de salud. Nunca dejes ni cambies una medicación por tu cuenta. El azafrán en cantidades de cocina es seguro; en suplemento, consulta antes, sobre todo si estás embarazada o tomas medicación.

Fuentes (PubMed):Mahmoudi et al., 2026 · Cheng et al., 2025 · Shafiee et al., 2025 · Sarris et al., 2022 · Han et al., 2024 · Tóth et al., 2019

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